RED EXPERIENCIAS FEB

Nuevos talentos que ilusionan

Alejandro Abrines, un talento de futuro (Foto: FEB)

08/03/2012


Sus entrenadores hablan de ellos como jugadores de “puro talento”. Son muy jóvenes pero ya llaman a las puertas de la élite. Tienen 18 años, algunos incluso 17 pero, como aquellos inolvidables juniors de oro de la generación del 80, reclaman ya minutos entre los mejores.


Miguel Panadés

Diferentes medios de comunicación han dedicado en los últimos días mucho espacio a Alex Abrines, un joven de 18 años que tal y como hicieron en su día las estrellas de hoy – Navarro, Rudy, Raül López, Ricky, etc - ha empezado a despuntar en la Liga Endesa – antes ACB - recién salido de edad junior. El caso Abrines vuelve a demostrar que cuando hay talento, físico y técnico, sólo hace falta que algún entrenador se decida a poner a los jóvenes en la pista. Estos chavales demuestran cada verano que son los mejores de Europa de su generación y en consecuencia tienen todas condiciones para seguir siéndolo si pueden sumar minutos de experiencia en la élite.

Me cuentan entrenadores que de esa maravillosa generación que se proclamó campeona de Europa el pasado verano Abrines era el “Rudy” del grupo y que Dani Díez, jugador del Real Madrid que va dando pasos adelante en la Liga EBA era el “Nocioni”. Dos jugadores con “puro talento” a los que hay que sumar otros dos de altísimo nivel como Josep Pérez – otro junior de oro que ya ha debutado incluso en Euroliga con el Barça – y Albert Homs, un escolta-alero que ya estaba la pasada temporada en dinámica ACB con la Penya y que muy pronto debería volver a estarlo. Y a ellos otro talento de la cantera blanca como es Jorge Sanz – hay quien lo compara con el Calderón de 18 años -.

Hay suficientes jugadores para ilusionar porque el aficionado al baloncesto – y al deporte en general – disfruta viendo ganar a su equipo pero lo hace todavía más viendo como nuevos chavales salidos de la cantera rompen de pronto la monotonía del presente ilusionando con el futuro. Estudiantes puede encontrar un motivo de esperanza en la figura del joven Jaime Fernández como el CAI lo tiene en Javi Marín. Encontramos talento físico y técnico también para acometer esa dura tarea de meterse dentro de la pintura, ahí donde la fuerza bruta tiene tanto peso como la calidad técnica, en Hernán-Gomez (1994) y Mamadou Diop (1995), dos pivots de gran proyección.

Seguro que hay muchos más y es muy probable que incluso algunos que hoy pasan de puntillas ocupando un segundo plano en esa frontera entre la formación y el baloncesto adulto de pronto den un paso adelante y metan la cabeza entre los mejores de su edad. Siempre ha sucedido y siempre sucederá pero esos nombres propios que hoy suenan como indiscutibles talentos del futuro y en los que todos los entendidos en formación coinciden deben aparecer ya en la pista, sin estrecheces, sin desconfianzas. Los entrenadores, con el respaldo de sus clubes, deben apostar por los talentos del futuro – como en su día sucedió con la generación de los 80 - entendiendo que ese camino también es una forma de triunfar. El baloncesto de élite se ilusionó a finales de los 90 cuando irrumpieron nuevas jóvenes estrellas en la pista. Ahora volvemos a tenerlas. Aprovechémoslo.

En cumplimiento de la Directiva 2009/136/EC se informa que el presente sitio web utiliza cookies propias y de terceros para la presentación de los servicios adecuados a sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. En caso de que deshabilite el uso de cookies en este sitio web, no podrá acceder a todos los apartados del mismo. Si continua utilizando el sitio web sin deshabilitar el uso de cookies, entendemos que presta su consentimiento para el uso de las cookies utilizadas y definidas en este sitio web. Para deshabilitar el uso de cookies en esta página y/o obtener información completa del tipo y finalidades de las cookies utilizadas consulte el siguiente Aviso legal
Desarrollo: (c) Federación Española de Baloncesto, 2007-2009
Contacto: clubdelentrenador@feb.es