RED EXPERIENCIAS FEB

¡Qué Pienso! Alegrias intangibles de un entrenador

Borja Comenge en un tiempo muerto (Foto: LOF)

05/12/2011


Reproducimos la entrada del Blog de Esteve Caballol del 2 de Diciembre en la que explica por qué nos hacemos entrenadores de formación.


A medida que un entrenador crece en experiencia, aparte de las cosas tangibles y obvias como el saber estar, la observación, los conocimientos aplicados, etc., hay una serie de situaciones, hechos intangibles a los demás que, en la vida del entrenador, pasan y te tocan haciéndote partícipe, en aquel momento, de una gran felicidad interior.

Esta semana leía de un buen amigo unas líneas donde decía que los jóvenes y no tan jóvenes entrenadores han tomado, en general, la tendencia al autoritarismo en los banquillos, viéndose auténticas aberraciones sobre niños, donde la esencia del formador se pone al límite de la duda.

Muy a menudo, se trata de la poca experiencia o la limitada visión de lo que es la esencia de este deporte en su plenitud. Nunca hemos de entender que todo se resume a ganar HOY pues, quizás ganas hoy pero, qué pasará la próxima semana, y la otra, y las siguientes?

Quien vive SOLO pendiente de eso y no de entender y vivir el camino, es de úlcera segura o, en su defecto, sólo vivirá si lleva equipos sobradamente mejores.

El motivo de mi reflexión no es otro que el de enumerar, en base a los cambios psicosociales que experimenta un entrenador durante su madurez como tal, una serie de situaciones que hacen que ganar o perder no sea lo único que rodea el mundo del baloncesto de formación y que, incluso me atrevería a decir, el del baloncesto de rendimiento. Hablamos de una serie de vivencias que, con el tiempo, te llenan y generan la misma satisfacción que ganar o posiblemente MÁS:

o La satisfacción después de un buen entrenamiento.

o El sentimiento que el equipo ha estado contigo y tú con el equipo en comunión en un partido difícil, independientemente del resultado o, incluso, perdiendo.

o Aquel momento en que un jugador, sin esperarlo, te agradece aquellas correcciones que le has hecho entrenando.

o Ser consciente del interés que genera tu equipo por parte de otros entrenadores del club o, incluso, de fuera, al saber que se está trabajando increíblemente bien.

o La emoción que se siente cuando ves la ilusión en los ojos de un joven entrenador que quiere aprender algo de ti, pidiéndote consejo.

o Respirar aligerado cuando, gracias a un ayudante o al coordinador, con empatía y respeto, te da una mano, salvando juntos una situación problemática.

o Darte cuenta que sabes gracias a alguien que te ilumina con una nueva idea o concepto que tienes ganas de probar.

o Ser consciente cuando, en un momento de tensión negativa, de forma consciente, haces una broma que relaja al equipo, aumentando el rendimiento positivo.

o Poder explicar orgulloso, cuando los tuyos te preguntan al llegar a casa, cómo ha ido el entrenamiento o el partido.

o La sorpresa cuando tu segundo, sin saberlo, te hace un regalo por lo que le has aportado, cuando somos nosotros quienes deberíamos estar agradecidos por lo que hace.

o Recordar y compartir cuando te encuentras con los viejos amigos entrenadores por las pistas y sabes que te enfrentas a un amigo o alguien de quien aprendiste.

o El orgullo que se siente cuando acabas una temporada y, en el momento de la cena final, cuando ves a tus jugadores marchar, sientes que los has hecho mejorar y marchan satisfechos y motivados pensando en la siguiente temporada.


La lista podría ser muy larga pues cada entrenador, con el tiempo, va adquiriendo más y más momentos de estos. Pienso que estos son los recuerdos que realmente te quedan y conforman las ilusiones no deportivas, no tangibles, ocultas, de las vivencias de un entrenador.

He querido escribir sobre este tema a raíz de lo que me ha sucedido estos días.

Imagina que estás entrenando un equipo humilde, formativo, ya rodado a estas alturas de noviembre, con un staff de primer entrenador con 33 años, un segundo entrenador de 39 años y delegado.

Un equipo que ya está trabajando bien y, de repente, un joven jugador junior, que juega en otro club mucho más importante, te pide un "favor": Poder ayudar!

Soy consciente de los tiempos que corren, soy consciente de las muchas actividades que puede hacer un adolescente en la actualidad, sé el poco tiempo del que dispone un junior de nivel que entrena 4 días tarde y tiene los estudios, y un montón de extras .

Imaginad mi sorpresa cuando me pedía como favor que la aceptara en el staff, aunque fuera de tercero, porque quería aprender de nosotros. SIMPLEMENTE.

Mi reacción fue decirle: ¡Adelante! pero que, si me ayudaba, el favor era mutuo.

Hoy ha venido a la primera sesión. Su implicación, la ilusión, me ha hecho sentir fe en las nuevas generaciones de entrenadores. No todos, por suerte, empiezan queriendo ganar dinero y partidos.

Este intangible de estos días, para mí ilusionante, me demuestra que todavía hay jóvenes entrenadores que buscan la esencia de entrenar, en los que la ilusión de base son precisamente estos intangibles.

"Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas"
Henry Miller

"El baloncesto no sólo es un tema de estrategia técnica y táctica. Se fundamenta más en la intuición, la confianza, la honestidad y, sobre todo, en el corazón"
Isiah Thomas


Esteve Caballol
Coach CAB
http://www.caballol.es/

En cumplimiento de la Directiva 2009/136/EC se informa que el presente sitio web utiliza cookies propias y de terceros para la presentación de los servicios adecuados a sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. En caso de que deshabilite el uso de cookies en este sitio web, no podrá acceder a todos los apartados del mismo. Si continua utilizando el sitio web sin deshabilitar el uso de cookies, entendemos que presta su consentimiento para el uso de las cookies utilizadas y definidas en este sitio web. Para deshabilitar el uso de cookies en esta página y/o obtener información completa del tipo y finalidades de las cookies utilizadas consulte el siguiente Aviso legal
Desarrollo: (c) Federación Española de Baloncesto, 2007-2009
Contacto: clubdelentrenador@feb.es